EL GIGANTE GONZALEZ, EL FORMOSEÑO
QUE NO LLEGÓ A JUGAR EN LA NBA

BASQUETBOL

El Gigante de 2.30 metros fue visitado por uno de los asistentes de Atlanta Hawks tras ser elegido en el draft de 1988. La trastienda de la imagen. (Foto principal- El gigante González junto al enviado de Atlanta Hawks, Brendan Suhr).
El 28 de junio de 1988, Atlanta Hawks había, sin querer, entrado en la historia del básquetbol argentino. En la tercera ronda del draft de la NBA de ese año había seleccionado al formoseño Jorge González y, de ese modo, se había convertido en el primer jugador de nuestro país en entrar al por entonces anheladísimo draft.

Poco después, uno de los asistentes de Mike Fratello, entrenador de los Hawks en ese entonces, viajó a Cañada de Gómez para visitar a Jorge. Su nombre era Brendan Suhr. Su llegada conmocionó a Sport Club y a Cañada de Gómez. El entrenador eran León Najnudel y su asistente, que además entrenaba a Jorge y al resto de los jóvenes del club, era Julio Lamas.

Najnudel armó un partido de práctica especial para que Jorge se luciera ante Suhr y se lo dio a dirigir a Lamas. En el equipo de González estaban, por ejemplo, Marcelo Nicola, Jorge Rifatti, Hugo Sconochini y demás. Empezó el partido y todos jugaban para que Jorge metiera puntos y le dejara a Suhr una buena imagen.

Para sorpresa de todos, González recibía en el poste bajo y, en lugar de girar y meterla, la devolvía. «León me miraba de afuera y yo me daba cuenta que se estaba poniendo loco -recuerda Lamas-. Entonces en un momento, como Jorge no cambiaba la actitud, paró el partido, vino hacia nosotros, lo agarra a Jorge y le dice ‘Jorge, ¿qué estás haciendo? ¿no ves que estamos jugando todos para que vos te luzcas?’ Y Jorge, que tenía a veces reacciones infantiles como esa, terminó aceptando y modificó su forma de jugar en el resto del partido».

Suhr habló con Jorge González luego del partido de práctica y le dijo algo muy concreto: «Vos tenés todo para jugar en la NBA. Si no llegás, no le vas a poder echar la culpa a nadie por no haberlo hecho porque depende solo de vos». Al día siguiente, Suhr se fue a los Estados Unidos con un recuerdo para mostrar en Atlanta: una zapatilla Topper de Jorge, número 56, para demostrar de alguna manera el tamaño que tenía ese muchacho de 22 años (2.30 metros). En otra nota, pronto, contaremos la historia completa del Gigante, que falleció el 22 de setiembre de 2010 y que nunca jugó en la NBA. (Basquet Plus).

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