Hay lugares que guardan la memoria de un pueblo en el crujir de sus maderas o en el pique de una pelota. El Club Atlético Huracán de Ibarreta es uno de ellos. Al cumplir 74 años de historia – 17 de agosto de 1952- , la institución no solo sopló las velas de un nuevo aniversario, sino que abrió las puertas de una era renovada: dejó oficialmente reinaugurada su mítica cancha de básquetbol, un logro que combina el esfuerzo comunitario con la nostalgia de las viejas épocas de gloria.
La transformación del escenario es total y responde a las exigencias del deporte moderno, pero sin perder la esencia del club. Para concretar este «auto regalo», se demolió la antigua estructura y se realizó un imponente trabajo de nivelación para fundar un piso de concreto totalmente nuevo, sobre el cual se colocó una moderna superficie de PVC. Las reformas incluyeron la adaptación de las tradicionales jirafas, el estreno de un sistema de iluminación de última generación y la refacción integral de las murallas y el perímetro edilicio.
Este logro, que hoy disfruta toda la comunidad, fue el resultado de una verdadera cadena de voluntades. La comisión directiva, liderada por el actual presidente Augusto Welsh y el vicepresidente Leandro Trachta, encabezó una gestión transparente y pulmón. Los fondos y materiales surgieron de recaudaciones propias del club, donaciones genuinas de los socios, el fuerte respaldo de empresas locales y un valioso apoyo en obras de la Municipalidad de Ibarreta.
La gran fiesta de aniversario no fue solo cemento y luces nuevas; estuvo impregnada de una profunda emotividad. El momento más alto de la noche llegó con los reconocimientos a los deportistas que dejaron una huella imborrable en la historia de la institución.
Las miradas y los aplausos más cerrados se los llevaron aquellos héroes de pantalones cortos que, en la temporada 1985/86, llevaron el nombre de Ibarreta a lo más alto al competir en la Liga Nacional C de Básquetbol. Nombres como los de Fabio Ruiz, «Piri» Villamayor, «Chipi» Olender, «Pantera» Montel y «Monchi» Acosta volvieron a resonar con la misma fuerza que hace cuatro décadas, recordándole a las nuevas generaciones el nivel de prestigio que corre por las venas de Huracán.
Huracán ratifica así su condición de faro y referencia ineludible del básquetbol de Ibarreta. Sin embargo, su impacto social va mucho más allá de la naranja: sus planteles de fútbol continúan compitiendo con gran suceso y protagonismo en la Liga de Fútbol del Centro, demostrando que la pasión del club se mantiene intacta en todas sus disciplinas.
El «Globo» ibarretense festejó sus 74 años mirando al futuro con infraestructura de primer nivel, pero con el corazón firmemente plantado en los valores, los recuerdos y las glorias que lo hicieron grande. ¡Salud, ¡Huracán, y a disfrutar del flamante escenario deportivo!
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FOTO 1: Integrantes del plantel que compitió en La Liga Nacional C de Básquetbol recibieron un merecido homenaje.
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FOTO 2: Un aspecto de la remozada cancha de básquetbol del Club Huracan de Ibarrata.
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