BOXEO

El joven nacido en La Matanza, de 29 años, sostuvo por tercera vez su corona mundial superwelter de la Asociación Mundial de Boxeo al empatar por decisión dividida ante el experimentado peleador cubano en Brooklyn.
Brian Castaño, el único campeón mundial que tiene en la actualidad boxeo argentino, defendió por tercera vez con éxito su cinturón superwelter de la Asociación Mundial de Boxeo al empatar por decisión dividida ante el cubano Erislandy Lara, uno de los pugilistas estrella de la categoría.
Al principio, Erislandy Lara manejó el combate desde el centro del ring aprovechando la longitud de su mano derecha, abordándolo con tres o cuatros descargas. Pero Castaño empezó paulatinamente a obligar a pelear al cubano, sacándolo de su línea boxística.
En el meridiano del segundo asalto al cubano comenzó a costarle el trámite y Castaño empezó a llevarlo al terreno que le queda cómodo, aunque todavía sin poder dominar por completo debido a la ansiedad de lastimarlo. Lara tuvo que esforzarse para esquivar los golpes de un Castaño bien plantado y consistente en su ofensiva.
Ya en el tercer round se vio un Brian Castaño más sereno, que tomó el centro del ring y desde allí logró hacer sentir el rigor al cubano. Poco a poco empezó a crecer y a someter al experimentado peleador isleño, al que le costó detener el ataque sostenido del argentino.

Castaño llegó al sexto asalto con muy buen ritmo y dominando la pelea con jerarquía, tomando mucho riesgo y pagando un alto costo de desgaste físico, pero a su vez quitándole a Lara la posibilidad de acomodarse en la distancia. Había menor movilidad en la defensa del cubano, justo en el ingreso a un segmento clave de la pelea: la definición.
Llegando al noveno astalto, Erislandy Lara recortó distancias en las tarjetas ante un Castaño mermado físicamente. Empezó a crecer la estrategia del cubano porque el argentino sentía el desgaste, lo que afectó su rendimiento y dejó la pelea igualada de cara a los últimos dos rounds.
Allí fue donde el joven de 29 años nacido en La Matanza dejó sus últimas gotas de sudor y salió a pelear en la distancia corta, buscando lastimar a su rival con sus golpes cercanos. Brian Castaño cerró la pelea con dignidad absoluta, tirando sus mejores golpes.
Fue una pelea muy ajustada, donde la tarea realizada por Erislandy Lara no fue suficiente para quitarle el título al argentino, quien tuvo un rendimiento digno para instalarse en Estados Unidos y empezar a ser parte de la escena grande del boxeo.
Las tarjetas indicaron un 114-114, 115-113 a favor de Lara y 115-113 para el argentino. El resultado un empate y un interrogante abierto: ¿habrá revancha?

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